El límite del altruismo

Andrés nació en una familia de 4: mamá, papá, su hermano menor y él, siendo la cooperación y el altruismo un aspecto fundamental en la convivencia familiar. Cada mañana, Andrés cortaba la barra de pan en 4 trozos exactos para cada uno de los miembros. Incluso si algún día la barra de pan era más pequeña de lo normal, cedía su trozo a su padre, pues era el principal sustento de la familia. Era lo que debía hacer. Era lo que le habían enseñado.

Una mañana, Andrés decidió recorrer el bosque cercano de su casa para pasar la tarde. Cuando se acercó al río que recorría la ciudad, se percató de que un pequeño gatito blanco de apenas unos meses se estaba ahogando.

Debo rescatarlo. Pensó. Después, le contaré a mi hermano como rescaté heroicamente a aquel animal.

Al bajar entre el fango y las hojas secas de los árboles, se percató de la dificultad de aquella heroicidad.

Si intento rescatarlo, realmente mi vida está en juego ¿Me merece la pena aquel acto altruista?

En su cabeza resonaban nuevamente las palabras de su madre.                 

  • Tienes que ser una buena persona, tienes que ayudar a los demás.

Por lo tanto, era su deber el de ayudar a aquel gatito.

Pero si le digo a mi hermano que rescaté el gatito, ¿es un acto altruista? Pues en el pensamiento de Andrés, fardar por una heroicidad restaba todo el valor de lo que suponía ser altruista. Es más, consideró la dificultad de ser realmente altruista pues cualquier acto de este tipo requiere un refuerzo social que bloquea por completo el altruismo.

Metido en el río con el agua a la cintura y agarrado a una raíz de un árbol que sobresalía, consiguió sujetar a aquel gatito que, congelado y temblando del miedo, se subió sobre su cabeza utilizando sus afiladas uñas para trepar. Andrés se asustó ante aquel comportamiento animal y se soltó de la raíz que lo mantenía en tierra para cubrirse las heridas. La corriente lo desplazó unos metros hasta que el tronco de un árbol lo bloqueó. Apenas fueron unos segundos en los que Andrés pensó:

Es muy difícil ser altruista, pues ser buena persona tiene sacrificios que no son reconocidos ni valorados puesto que ese propio reconocimiento haría que no sería altruista.

El verdadero altruismo jamás se conoce, pues en el momento que se conoce deja de ser altruismo.

¿Dónde está el límite entre el altruismo y el egoísmo?

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